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La programación de arte de la I Bienal de Arquitectura, Arte y Paisaje de Canarias clausura el próximo sábado 30 de diciembre la exposición colectiva que desde el mes de noviembre se exhibe en el Centro de Visitantes e Interpretación de San Sebastián de La Gomera con obras de los artistas José Román Mora (La Gomera, 1949), David Moratón (Alicante, 1974) y Miwa Yinagi (Kobe, Japón, 1967). Los Barrancos del Silbo, es el título de la propuesta ideada por el artista José Román Mora para esta primera edición de la Bienal de Canarias. Una escultura integrada en el paisaje de la Gomera que genera, por el efecto del viento que la atraviesa, distintos tipos de sonidos y silencios alternos, inspirada en el sonido característico y con cadencia propia del silbo gomero. La referencia a los elementos naturales del paisaje, así como a temas culturales del contexto, son los ejes principales - en torno a los que se estructuran los proyectos e intervenciones de este artista canario. Obras que dialogan con el territorio para el que son concebidas, en un interesante juego de intercambio entre referencias diversas, entre tradición y modernidad, o un entorno natural y un proceder artificial. Las obras de José Ramón Mora han participado en distintas muestras colectivas e individuales; haciendo del espacio público, y de la naturaleza, los lugares principales donde exhibir sus trabajos. De otra parte, el artista alicantino afincado en Santa Cruz de Tenerife David Moratón presenta en La Gomera un vídeo y fotografías que llevan por título Satori. Este epígrafe hace referencia a una palabra japonesa que significa literalmente comprender y se utiliza en el ámbito del Zen y del Tantra para denominar un momento especial de iluminación de la conciencia. Su instalación consiste en la proyección de un vídeo, junto a una imagen fotográfica, que es un producto del uso de una sofisticada técnica digital, y que se origina en una serie de instantáneas tomadas por el artista en el Parque de las Cañadas del Teide. Una imagen que combina 80 tomas fotográficas de un mismo enclave, y cuyo espacio recorre los 360 grados de un giro completo. Un paisaje suspendido en el espacio y el tiempo, y al que envuelve una atmósfera misteriosa. Un ambiente que está asimismo presente en su trabajo audiovisual, en el que se suceden distintas escenas rodadas en espacios naturales como el Parque García Sanabria. Por último, la artista japonesa Miwa Yinagi presenta un video rodado en el Parque Natural de las Cañadas del Teide, en Tenerife. Suna Onna es un relato de tinte sobrenatural protagonizado por una abuela y su nieta, en el que la anciana describe, con intensidad y fervor, su encuentro con el personaje de suna onna, o lo que es lo mismo, la “mujer de agua”. La cinta se presenta junto a una obra fotográfica de gran formato y cuidada factura –realizada con sofisticados medios técnicos y una extrema precisión que roza el perfeccionismo-, elaborada especialmente para su exhibición en la Bienal. Imágenes –fotografías o vídeo- que recrean atmósferas que parecen sacadas de un tiempo extraño, casi de un universo mágico de difícil traducción al mundo presente, y que son relatos protagonizados por mujeres, por heroínas de distintas generaciones que dan forma a una suerte de retrato épico y fantástico. Espacios decididamente ambiguos ideados por la artista, y que son escenas que se presentan de forma contradictoria ante la mirada del espectador, por resultar tan familiares y ajenas al tiempo. Un trabajo que hace un uso preciso de aquello que es conocido, para transformarlo en su opuesto, en un paraje completamente extraño habitado por intrusos. Las obras de estos tres artistas son producciones propias de la Bienal y han sido elaboradas expresamente para su exhibición dentro del programa de este acontecimiento de ámbito internacional organizado por el Gobierno de Canarias. |
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