Tras
las jornadas de conferencias, Montserrat Cano, directora de este
primer congreso organizado en España por el Club Pen dedicado
a las Mujeres escritoras, cierra esta iniciativa con las siguientes
conclusiones.
1.-
Las mujeres escritoras han cambiado el sentido del universo literario,
y gracias a ellas, se está replanteando un nuevo canon
en la literatura.
2.-
La situación de las mujeres que escriben y publican es
muy diferente dependiendo de los ámbitos geográficos,
políticos sociales y religiosos. Hay que reconocer el extraordinario
mérito de las autoras que se enfrentan a problemáticas
graves, en lugares donde el analfabetismo, la falta de hábito
lector, incluso la escasa existencia del libro como objeto material
y, en definitiva, la pobreza, hace estragos.
3-
Ha existido en acuerdo unánime en la necesidad de que las
mujeres y los hombres se igualen totalmente en derechos legales
. En algunos de los países representados en este Congreso
es necesaria la creación o ampliación de una legislación
que reconozca los derechos de las mujeres y las escritoras tienen
el deber de servir de referente y colaborar en un cambio que cada
día es más imprescindible.
4-
Hemos podido escuchar en el congreso cómo la educación
que se daba a las mujeres ha ido encaminada durante siglos a perpetuar
su función de esposa y madre, sumisa siempre a las necesidades
del hombre, y condenada a no tener mas deseos y voz que las de
su esposo o su
familia. O bien a formar parte de una iconografía surgida
de la imaginación masculina muy alejada de la realidad.
Muchas mujeres escritoras han hecho el esfuerzo de modificar ese
imaginario femenino para definirse ante sí mismas y ante
los demás a través de la escritura.
5-
Respecto a la manera en que la mujer se enfrenta al hecho literario
y a su imagen como escritora, se han definido principalmente dos
posturas diferentes que coinciden, sin embargo, en el reconocimiento
de la existencia de la discriminación femenina. Algunas
escritoras proponen la desaparición del calificativo “femenina”
aplicado a la literatura, entendiendo que implica la existencia
de un genero literario menor y limitado, ya que el término
literatura sin adjetivar es el que sigue aplicándose a
la producida por varones. Otras autoras plantean, en cambio, la
necesidad de hacer referencia explícita a lo femenino,
tanto en temas como en forma, con la intención expresa
de reconocer todo cuanto nos ha sido impuesto por el modelo masculino
y tratar de diferenciarlo de lo que en las mujeres es autentico
y propio. En ambos casos se ha reconocido la existencia de una
percepción de la realidad diferente de la de los escritores,
basada en experiencias distintas y que, por tanto, necesita de
una expresión formal propia.
6-
En el Congreso se ha cumplido uno de los propósitos fundacionales
del Club PEN: unir mediante a la literatura a escritores de distintos
países, comunidades y culturas. Ha sido especialmente interesante
poder conocer a las escritoras canarias, desgraciadamente poco
conocidas en la península, y constatar la altísima
calidad de sus ponencias y sus obras.
7-
Por último, se ha evidenciado que la visión femenina
es una aportación imprescindible para el mundo contemporáneo.
Ya no se puede concebir un universo en el que las mujeres estén
relegadas. “Las escritoras de este siglo XXI que ahora comienza
tenemos la responsabilidad de dar testimonio de cuanto sucede
en nuestro tiempo. Las mujeres de hoy estamos capacitadas y dispuestas
a colaborar en la creación de un fututo en que no sea necesario
referirse a hombres y mujeres sino, sencillamente, a personas”.
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