



La
consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes
y el viceconsejero de Cultura y Deportes del Gobierno canario,
Alberto Delgado, acompañados del presidente del Cabildo
de El Hierro, Tomás Padrón, inauguran
este domingo, 6 de julio, a las 18:00 horas, el Centro de Interpretación
El Julan, en el municipio de El Pinar. Tras varios años
de obras para la recuperación y habilitación del
espacio arqueológico, se abre al público esta
singular infraestructura cuyas obras ha asumido íntegramente
la Comunidad Autónoma de Canarias.
La apertura
de esta dotación cultural representa, para todos aquellos
que la visiten, un viaje al pasado y la recuperación,
en pleno siglo XXI de importantes episodios de la Historia de
Canarias. El fin de las obras y su inauguración supone,
además, un paso adelante en los modelos de conservación
y difusión de los recursos patrimoniales al servicio
de la divulgación e interpretación de la cultura
ancestral de las Islas.
De esta manera,
el nuevo Centro de Interpretación ubicado junto al área
arqueológica hallada en 1873, asume el objetivo de preservar
las señas y vestigios que articularon el pasado fundacional
de Canarias y contribuir a ampliar el conocimiento del mismo,
así como a la revitalización turística
y económica de la zona.
Dotación
La zona arqueológica de El Julan, declarada Bien de Interés
Cultural en 1985, abarca una amplia superficie de la Isla de
El Hierro donde se localizan importantes vestigios de la cultura
Bimbache. El descubrimiento de este conjunto arqueológico
se produjo al localizarse en una colada lávica una serie
de grabados junto a lugares de hábitat, de enterramientos,
de reunión y de culto. Se trata, por tanto, de un área
de enorme riqueza arqueológica en el que resulta una
pieza clave el Centro de Interpretación.
Su construcción
se ha acometido en dos fases: construcción del inmueble
y equipamiento exterior, ejecutadas entre 1999 y 2005, para
iniciarse en el año 2006 la etapa final de dotación
museística. Una vez concluida esta gran obra, financiada
por la Comunidad Autónoma, la gestión del inmueble
corre a cargo del Cabildo Insular.
El Centro de
Interpretación está dotado por los contenidos
museográficos recogidos en el proyecto inicial: Espacio
Natural de El Julan, Parque Rural de Frontera, Proceso de conocimiento
del conjunto arqueológico y El Julan y sus habitantes.
Estos contenidos ocupan la sala primera, en la planta alta del
centro. Allí se puede encontrar toda la información
referente al espacio natural, características de la sociedad
aborigen y figuras de protección. Para el desarrollo
de este guión museográfico ha sido fundamental
la colaboración de la unidad de Patrimonio del Cabildo
Insular, y se completa con una segunda planta centrada en dos
ejes temáticos: los grabados y la importancia del patrimonio
arqueológico, así como un salón de actos
de cincuenta plazas.
Valor
patrimonial
El
Julan incluye importantes conjuntos de grabados rupestres situados
sobre una colada superficial de lava que sigue la inclinación
del terreno, el mayor de los cuales abarca unos 400 metros.
En este conjunto se pueden encontrar motivos geométricos,
huellas de pie o calzado y los citados caracteres alfabéticos
líbico-beréberes. Igualmente, el yacimiento cuenta
con varios concheros en los que se amontonan caparazones de
lapas, burgados y restos de peces, entre otros elementos, así
como restos de cabañas circulares y semicirculares de
piedra.
Entre estas
destaca una construcción conocida como ‘tagoror’,
en virtud de su supuesto uso como lugar de asambleas sociopolíticas,
festivas o rituales, así como las aras de sacrificio
realizadas en piedra seca con un espacio central que solía
taparse con una laja de piedra en el que se encontraron restos
óseos de ganado.
En conclusión,
la existencia de todos estos elementos arqueológicos
hace pensar en la probabilidad de que El Julan fuese un entorno
considerado especial para llevar a cabo reuniones tribales multitudinarias
de carácter anual vinculadas con fenómenos astronómicos
relacionados con el calendario ganadero, especialmente en los
solsticios de invierno.
Notas
históricas
Las primeras referencias del yacimiento de El Julan se remontan
al siglo XVIII, pero no fue hasta 1873 cuando Aquilino Padrón
redescubrió la zona, conocida popularmente como ‘Los
letreros’ y ‘Los canales’. Guiado por la tradición
oral y poniendo especial interés en los grabados líbico-beréberes,
en 1876 Sabino Berthelot estudió y publicó las
anotaciones de Padrón. Con posterioridad, el General
Faidherbe, Agustín Millares Torres, Carlos Pizarroso
y Gregorio Chil ampliarían el estudio de la zona, aunque
fue René Vernau quien aportó los trabajos más
profundos, publicados a finales del XIX.
Entre 1950
y la década de los setenta, autores como D. J. Wölfel
y Juan Álvarez Delgado, Luis Diego Cuscoy y Lionel Galand
realizaron diferentes investigaciones más amplias sobre
las inscripciones alfabéticas líbico-beréberes.
A partir de entonces, han sido estudiosos como Mª Cruz
Jiménez, Mauro Hernández y Herbert Nowak quienes
han centrado sus investigaciones en El Julan, mientras que Renata
Springer se han encargado de sistematizar las inscripciones
alfabéticas.