DANIELA NAVARRO
Pinturas y Refranes
Parafraseando a Magritte cuando escribió
bajo representación de una pipa Cecii n'est pas une pipe", se podría
afirmar ante estos cuadros "Esto no es un refrán". En la historia
de las vanguardias, la imagen queda descontextualizada como tal para pasar
a ser una excusa para pintar. El devenir de la pintura es lo que importa,
y en esta obra de Daniela Navarro esto queda plasmado: una . pintura potente,
fresca, casi inmediata.
Las vanguardias dejaron una herencia dual, que en esta pintura se articula
de manera sutil: de una parte, la negación de la imagen pintada
como representación fiel de la realidad; de otra, la importancia
de la materia y del gesto que la maneja y la convierte en obra de arte
.
La preocupación por el gesto, por la action painting,
está presente en la trayectoria de Daniela Navarro. Ella admira
a Pollock, y la afirmación de éste respecto al dripping,
al que comparaba en la gestualidad con las pinturas en la arena de los
indios del Oeste, podría hacerse suya.
Daniela Navarro pinta y descubre pintando las extensiones de la mano
transmutadas en pincel pero además, en la forma de manipular su
pintura una vez terminada, en la manera de apilar los cuadros en su estudio,
hay una especial predisposición a que la pintura sea complementada
con el tiempo, con las pisadas o con los golpes, porque, como se pudo ver
a través del Gran Vidrio roto, la obra de arte no se termina absolutamente
en el estudio, sino recibe del tiempo y de sus inclemencias el valor añadido
de los seres vivos.
Su obra es gesto y materia. Aunque en ningún momento podemos
observar en estos cuadros inspirados por el refranero una carga materia:
por el contrario, la pintura fluye en ellos de manera ligera, inmediata.
El color eclosiona ante nuestros ojos.
La mirada se posa entre divertida y asombrada en las referencias a los
dichos más comunes de nuestra lengua, desde "En boca cerrada no
entran moscas" hasta "El espejo no hace nuevo lo viejo". En el primero,
una boca grande y jugosa, y una mosca en torno a ella, saltan de la visión
tradicional de la pintura y se transforman en una obra llena de alegría
y de fuerza; en el segundo, el espejo y una silla se convierten en un magnífico
estudio de interior.
El origen de esta serie se encuentra, pese a todo, lejos de la literatura
y cerca de la técnica, en la experimentación con el grabado,
y más concretamente con la técnica del collagraph, que
Daniela Navarro ha llevado a cabo en los últimos años.
Embrión de esta última producción pictórica,
el collagraph, a medio camino entre el collage y el grabado,
le permite realizar un descubrimiento: lo que le interesa es el color y
la textura, independientemente de la técnica utilizada para lograrlo.
De esta experiencia con el collagraph surgen los temas que trata
en la pintura: en torno a los refranes, la capacidad creativa de Daniela
Navarro se recrea entre una y otra opción, entre la técnica
reclamada por los medios y la pintura liberada de cualquier preocupación.
Se puede observar como entre unos y otros, pese a compartir temas comunes,
el tratamiento corresponde a dos maneras distintas de entender la plástica.
Los temas que ha ido desentrañando en su pintura realizan un
recorrido muy peculiar hasta llegar a esta reflexión plástica
sobre los refranes. Desde hace años, Daniela Navarro observa la
vida cotidiana y extrae de ella la multiplicidad de temas de su pintura.
Desde un tema en apariencia lejano a la plástica como los
dientes, que Daniela Navarro transforma en interesantes estudios de forma
y color, hasta la angustia cotidiana de la circulación vial, con
coches o fragmentos de ellos convertidos en pura materia pictórica,
la búsqueda de una temática le es tanto más fructífera
cuanto más se aleja de lo tradicionalmente aceptado. Dientes, muebles,
coches, teléfonos, son transmutados así en el lienzo y convertidos
en una mirada, en un color, o en la materia densa o ligera que atenúa
o intensifica la gestualidad de la artista.
En esta reflexión acerca de la pintura y de la necesidad de pintar
que es la trayectoria de Daniela Navarro, su obra más reciente es,
utilizados los refranes como leit motiv, la de una pintora en plena
madurez creativa, sin miedos y sin cortapisas.
ÁNGELES ALEMÁN
Profesora Titular de Historia del Arte de la ULPG
Crítica de Arte