|
|
|
|
|
Entre
la desembocadura del Barranco de Gáldar y la Punta de La Guancha,
se localizan los restos de un poblado en superficie de los primitivos
pobladores de Gran Canaria. Las manifestaciones que hoy podemos observar
deben corresponder a una de las mayores concentraciones de casas y
túmulos de esta zona de la isla, cuya extensión original
ocuparía una superficie notablemente mayor a la hoy conservada.
Poblados como los de El Agujero llegaron a definir agrupaciones muy
numerosas, consideradas incluso, por algunos autores, como núcleos
protourbanos. La construcción de estas estructuras de vivienda
se llevaba a cabo medíante la superposición de piedras,
debidamente seleccionadas, sin la ayuda de ningún elemento de
mortero (piedra seca). Las paredes se levantan a base de un doble muro
con un espacio interior que era rellenado de piedras menudas; solución
que aporta una gran solidez al edificio y protege su interior de las
inclemencias ambientales. Las cubiertas se elaboran a partir de unas
vigas de madera -normalmente pino canario- que sostendrían una
cubierta de lajas y ramas, recubiertas por una capa de tierra apisonada.
Normalmente la planta de estas casas ofrece una apariencia circular
u ovalada en el exterior, mientras que en el interior la morfología
más común es cruciforme.
En la actualidad estas construcciones se localizan formando varios
grupos. El primero de ellos en la playa de Bocabarranco, del que sólo
permanecen los restos de tres estructuras. Un segundo grupo queda dividido
por la carretera de acceso a la playa desde Gáldar, en el que
puede observarse una concentración de casas adosadas entre sí,
definiendo estrechos callejones y accesos escalonados. Un tercer conjunto,
el más numeroso de todos, se encuentra delimitado por los barranquillos
de El Agujero y La Arenilla. En él, además de las casas,
se pueden observar algunas construcciones funerarias de carácter
tumular y otras estructuras que en los años cuarenta fueron
calificadas como Palacio de Justicia y Tagoror. Presentan
las mismas características constructivas que el resto, aunque
su morfología difiere sensiblemente con respecto a éstas,
razón que llevó a algunos autores a atribuirles una funcionalidad
distinta a la doméstica.
La existencia de estos espacios a los que se ha otorgado un uso colectivo,
la definición de calles o callejuelas que
estructuran los ámbitos de habitación, así como
la presencia de otras construcciones son un claro testimonio de la
complejidad de este conjunto arqueológico.
Integrado en el mismo conjunto se localiza un área de necrópolis
(cementerio) en la que se conservan algunos de los túmulos funerarios
más significativos de toda Gran Canaria. Podríamos definir
un túmulo funerario como una construcción sobreelevada,
formada por la acumulación de piedras o tierra, bajo el cual
se integra el espacio destinado a servir como recinto sepulcral. El
mayor de estos depósitos funerarios es el conocido como Túmulo
de La Guancha. Se trata de una gran construcción de piedra seca
de tendencia circular, con una evidente ordenación jerárquica
del espacio a partir de anillos concéntricos y muros radiales
en relación con el enterramiento principal. Mediante este procedimiento
se definen diversas sepulturas, hasta un número de 42, en el
que se irían ubicando cada una de las inhumaciones. Estos grandes
túmulos colectivos han sido interpretados como panteones familiares
en los que se daba sepultura a los miembros de los grupos dirigentes
de la sociedad prehistórica de Gran Canaria.
Además de las edificaciones funerarias descritas aún
se conservan otros túmulos de menor entidad, fácilmente
reconocibles por estar formados por un torreón central (donde
se ubicaría el enterramiento) rodeado por una o varias gradas
de piedra.
La multiplicidad de manifestaciones relacionadas con la muerte que
hoy conocemos para los canarios es un fiel reflejo de ia compleja organización
de esta sociedad. En este sentido, no puede olvidarse que Gáldar,
al menos en los momentos previos a la Conquista, constituía
uno de los centros políticos más importantes de la isla.
En Gran Canaria es frecuente la existencia de grandes poblados -normalmente
en la zona costera y vinculados a importantes vegas agrícolas-
constituidos por casas de piedra seca, asociados generalmente a necrópolis
tumulares.
|
| |
En
presencia de un yacimiento arqueológico, recordar que que es
obligación de todos protegerlo y cuidarlo; no se debe alterar
nada, no recoger materiales arqueológicos, no subir a los muros
ni mover las piedras que los forman y procurar no dejar basura.
Seguir las indicaciones de los guías y respetar las rutas de
acceso y visitas establecidas |
|